Post naranja: mis últimas lecturas

1 mar. 2017

Perdonadme que me haya saltado el día natural de publicación del blog, el martes, pero me apetecía empezar el mes de marzo con un post naranja. Muchos dicen que es el mes de las mujeres, aunque la verdad todos tendrían que serlo, quería iniciar este "mes femenino" con este post dedicado a los libros que me regalaron por Reyes y que hablan sobre mujeres.

Detalle de ilustración de mujer leyendo para The New Yorker (fuente: Pinterest)


El primero de ellos, "The Time of my Life" de Hadley Freeman editado por Blackie Books, hace una reflexión sobre cómo películas de los 80 como Dirty Dancing, La princesa prometida o Cuando Harry encontró a Sally nos muestran personajes femeninos valientes e ideas progresistas que no encontramos en películas de la actualidad, la mayoría centradas en obtener millones de dólares en el mercado de Oriente o en los beneficios en lugar de contar historias originales.


Estarás pensando, "menudo tostón de libro" y siento decirte que al contrario, es super divertido y ameno y te permite entender películas que forman parte de la historia popular y que mucha gente adora aunque no lo admita, bajo un nuevo prisma. Yo además he aprovechado para ver algunas de ellas de nuevo como La princesa prometida o Cuando Harry encontró a Sally y las he disfrutado más todavía. 

Ahora entendéis porque me gusta tanto esta peli, no? Porque está ambientada en NY (Fuente: Guía del Ocio)

El otro libro del que no me separo es "Las mujeres que no pierden hilo" de Thomas Blisniewski editado por Maeva, que va hilvanando a través de sus páginas cómo los artistas como Rubens, Courbet, Velázquez o Frida Kahlo han retratado a lo largo de la historia a mujeres que cosen, tejen o hilan. Como dice Margarita Riviere en el prólogo del libro hoy en dia "una versión parcial, paternalista y dogmática de la feminidad y la masculinidad ha otorgado a la ocupación de tejer, hilar o coser, un papel secundario-y, por tanto "femenino"- entre las actividades sociales" pero "coser o tejer no impidió que el pensamiento de tantas mujeres funcionara plenamente mientras hacían encaje, bolillos, jerséis, dobladillos o remiendos".



Uno de mis cuadros favoritos recogidos en este libro es Interior neoyorkino de Edward Hopper, no tanto porque demuestre con mucho detalle cómo está cosiendo la protagonista del cuadro, sino por la intimidad con la que describe la acción. Ella está de espaldas, concentrada, cosiendo lo que parece es un vestido. Nosotros no sabemos si es porque es parte de su trabajo o si es que lo está haciendo por placer para acudir a una fiesta por ejemplo, pero Hopper nos muestra de forma privilegiada, como espectadores, de la cotidianidad de este acto. 


También me gusta porque describe a la perfección el instante de abstracción total en el que podemos estar al coser o tejer, sin importarnos si somos observadas o fotografiadas por alguien al pasar a nuestro alrededor (como nos sucede a las que tejemos en lugares públicos) que nos miran extrañados sin comprender que no podemos perder el hilo de nuestro proyecto :) 



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