Mohair: cuando las apariencias engañan

14 nov. 2013

Revisando post anteriores, me he fijado que siempre os acabo hablando de algodón y lana que quizás son los materiales más conocidos y fáciles de tejer. Por este motivo he pensado en dedicar el post a un material que a veces no pensamos en utilizar: el mohair.

Este tejido tan preciado se consigue al esquilar el pelo de un tipo de cabra de Turquía. Gracias a su fácil absorción de tinte nos ofrece a las crafties muchas opciones de colores que no nos deja excusa para empezar a probarlo en nuestros futuros proyectos hivernales. 


        




Uno de los motivos que tenía para no atreverme con él es por su apariencia tan frágil:  cuando empiezas a tejer con el mohair crees que, al ser tan fino, se va a romper con sólo mirarlo y en cambio es todo lo contrario, muy fuerte y además abriga mucho. 

Aspecto gustoso que tiene el mohair
Coser el hilo de mohair no es tan difícil como parece
En este momento estoy absorta en varias piezas: un cuello hecho con mohair comprado en la tienda Ifil que estoy probando de tejer con agujas circulares (en otro post os explico cómo me ha ido) y un gorro de ganchillo en el que estoy mezclando una madeja de mohair con lana, creando así un contraste muy interesante entre las dos texturas. 


Mi nuevo reto: tejer con agujas circulares

Me encanta como está quedando el gorro 







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